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Leche de vaca, un básico no tan básico

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Cada día más los medios de comunicación y las redes sociales anuncian supuestos perjuicios en el consumo de leche de vaca. Pero, ¿qué hay de cierto en toda esa información?

La leche de vaca es un alimento que se consume a nivel mundial. Los países que más consumen leche son Nueva Zelanda, Irlanda y Dinamarca.

En España su consumo ha ido aumentando a partir de los años 50, según la Encuesta de Consumo alimentario en España del 2020, desde el 2008 ha crecido un 3.5%, sin embargo debido a toda la información que recibimos (veraz y no veraz) en nuestro día a día su consumo está disminuyendo en los últimos años cuando hablamos de la leche en su forma líquida.

Lo que está aumentando significativamente en nuestros hogares son los derivados lácteos (batidos, queso, helados, postres lácteos), subiendo un 8.3% con respecto al año 2013.

Consumo elevado de lácteos ¿favorable o desfavorable?

Cuando hablamos de un consumo elevado de lácteos, donde incluimos batidos, quesos, postres lácteos,… nos encontramos con una realidad que no suele gustar, ya que se relaciona con exceso de peso, estreñimiento, inapetencia o hábitos ‘’peculiares’’ de alimentación, que pueden estar relacionados con:

  • El desplazamiento de alimentos ricos en fibra como frutas y verduras. Puesto si se han satisfecho las necesidades calóricas, no se tiene apetencia por tomar otros alimentos. Esto puede conducir a estreñimiento, además de provocar deficiencias nutricionales.
  • Además el pobre contenido en hierro de la leche y el alto contenido en calcio, quelante del hierro, se relaciona con situaciones de ferropenia en niños con consumo excesivo de lácteos.
  • Los lácteos elaborados contienen una mayor proporción de azúcar que la leche, de modo que se incrementa la cantidad de azucares simples en la dieta (simplemente hay que detenerse un momento en ver su etiquetado, que si no sabes cómo hacerlo, te recomiendo que leas el siguiente artículo), aumentando el riesgo a desarrollar caries, obesidad y a largo plazo, diabetes tipo 2.

En cambio, eligiendo el consumo de leche en su forma líquida y sin procesar podemos encontrarnos con un alimento que nos puede aportar beneficios en nuestra salud.

Leche de vaca ¿Qué contiene?

La función natural de la leche es nutrir y promover el crecimiento, por ello contiene todos los nutrientes esenciales (proteína de gran calidad, hidratos de carbono, grasas saludables, vitaminas y minerales,…) así como diferentes hormonas.

La leche se considera un alimento básico y equilibrado, que proporciona un elevado contenido de nutrientes en relación a su contenido calórico. La leche de vaca está compuesta en un 85% de agua, entre un 3-4% de grasa, 3% proteína, 5% hidratos de carbono y en un porcentaje menor vitaminas, minerales y enzimas.

Proteínas

Si desglosamos un poquito, la leche contiene principalmente 2 clases diferentes de proteínas: la caseína (80%) y las proteínas del suero (20%), cada una con características nutricionales diferentes, pero ambas de gran calidad, ya que contienen todos los aminoácidos esenciales y presentan una alta digestibilidad y valor biológico.

Grasa

Aunque se considere un alimento muy completo, cuando hablamos del contenido graso se pone en duda los beneficios que pueda aportar. Esto se debe al alto contenido en grasas saturadas, las cuales se relacionan con un mayor riesgo a sufrir enfermedad cardiovascular.

Si desglosamos las grasas saturadas que contiene la leche nos encontramos con ácidos grasos de cadena corta (butírico y caproico) y de cadena media (caprílico y cáprico).

Dentro de la leche de vaca se ha encontrado también un ácido graso trans natural, el ácido graso linoleico conjugado (CLA) del que más adelante hablaremos.

Calcio

Una parte de gran interés es la de los minerales, siendo el nutriente de mayor interés el calcio, ya que está implicado en muchas funciones vitales y presenta una alta biodisponibilidad.

El calcio es uno de los nutrientes más estudiados en el ámbito mundial; su importancia radica en la alta abundancia de este mineral en el organismo y porque básicamente todos los procesos lo requieren.

Las fuentes principales de calcio son la leche y los productos lácteos, no solo por el alto contenido de este mineral en la leche, sino por la presencia de la vitamina D y el fósforo, factores que promueven la absorción y por la biodisponibilidad. Pero debemos recordar que no es la única.

¿Qué beneficios aporta un consumo adecuado de leche?

Antes de meternos en nutrientes, el desarrollo en el procesado de la leche de los últimos años nos ha permitido contar con un alimento muy seguro que además está implicado potencialmente en la salud. Por ejemplo:

  • la pasteurización reduce la transmisión de brucelosis y otros patógenos.
  • la fermentación permite la producción de otros derivados como el queso, el yogur o el kéfir, mejorando su digestibilidad y su función protectora en el sistema digestivo.

Así, fuera de lo que nos pueda aportar nutricionalmente hablando, hoy en día, la leche de vaca es un alimento muy seguro.

Función de las proteínas de la leche de vaca

Respecto a las proteínas,

Diversos estudios realizados in-vivo e in-vitro han relacionado las caseínas con algunos beneficios para la salud entre los que se encuentran:

Además de forma individual, los péptidos que conforman las proteínas de la leche son reguladores de funciones fisiológicas específicas. Por ejemplo:

  • la protección contra toxinas, bacterias y virus
  • mejor respuesta del sistema inmunológico
  • promoción del crecimiento de las bacterias bifidun (bacterias probióticas, beneficiosas para nuestro intestino)
  • regulación de las enzimas gástricas y de la presión sanguínea
  • ayudan a la absorción de nutrientes en el tracto gastrointestinal.
  • son fuente de calcio, fósforo y magnesio
  • se han relacionado con la disminución del riesgo de ciertas enfermedades crónicas, gracias a su papel como reguladoras del sistema gastrointestinal, nervioso, cardiovascular y del sistema inmune.
  • para la absorción de la vitamina A (β-lacto albúmina)
  • para una respuesta inmunológica rápida en el hígado (cisteína).

Efecto de las grasas sobre la salud

Enfermedad cardiovascular

Respecto a las grasas, estudios recientes sugieren que no existe una relación directa entre el contenido de grasas y mayor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular, ya que no hay evidencias científicas contrastadas que la justifiquen.

Es más, se han realizado algunos estudios donde el aumento de peso está más relacionado a largo plazo con la leche baja en grasa que con la leche entera.

Grasas saturadas

Los ácidos grasos de cadena corta y media presentes en la leche han demostrado no tener efecto sobre los niveles de colesterol en sangre, además los triglicéridos de estas grasas son empleados como fuente de energía rápida, por lo que tienen baja tendencia a acumularse en forma de grasa. 

Una de las grasas de mayor interés es el ácido butírico, el cual se ha descrito como un agente antitumoral al inhibir el crecimiento de una amplia gama de líneas celulares de cáncer humanas.

Además, solo un tercio de los ácidos grasos saturados de cadena larga podrían considerarse no saludables, si se produce de forma aislada un consumo excesivo.

El ácido graso linoleico conjugado (CLA) ha demostrado tener efectos beneficiosos en:

  • la reducción de la acumulación de grasa
  • mejorar el perfil lipídico plasmático
  • modulación de la inmunidad celular.

Nota: Respecto a esto hay que destacar que los resultados de las investigaciones no son muy realistas, ya que se utilizan CLA sintéticos y dosis altas, que cuando lo trasladamos a la ingesta que deberíamos de tener para que se produjera el beneficio nos damos cuenta que debemos ingerir 45.5L de leche por día.

Presión arterial

Otra de las asociaciones que encontramos con la leche de vaca y la salud es la disminución de la presión arterial. Aunque su efectividad es mayor si se acompaña el consumo de lácteos con una dieta rica en frutas y hortalizas.

Esta asociación se debe a la acción inhibitoria de los péptidos lácteos (da igual que sea desnatado o no) sobre la enzima convertidora de la angiotensina II, lo que nos lleva a una caída de la presión de manera moderada y sostenida.

Basándonos en la información disponible, no se ha confirmado que el consumo de leche y productos lácteos equilibrados, que incluyan todos los componentes, aumente el riesgo cardiovascular.

Función del calcio presente en la leche

El calcio, a pesar de ser un micronutriente, se le ha otorgado diversos beneficios para la salud:

  • en  la salud de dientes y huesos
  • en la protección frente a la hipertensión y riesgo cardiovascular
  • incluso con el control de peso e índice de masa corporal.

Algunas investigaciones recientes relacionan la ingesta de calcio con la pérdida de peso en personas obesas.

Aunque se ha planteado también que no solo el calcio es responsable de esto, de ahí que la suplementación con este micronutriente no sea suficiente para una bajada de peso adecuada, sino que es el conjunto de nutrientes de la leche (isómeros del CLA y aminoácidos de cadena ramificada).

También se ha propuesto que puede ser debido al remplazo de otras bebidas de mayor densidad energética, como los refrescos.

Esquema de los componente bioactivos de la leche y su relación con la salud

¿Y qué pasa con su toxicidad, el alto contenido de hormonas, el moco y un largo etcétera?

Seguro que habrás escuchado más de una vez alguna de estas afirmaciones, o incluso otras muchas, sobre el consumo de leche. Pero ¿qué hay de cierto en todo esto?

Hormonas

Hoy en día, sí que se ha observado, que para aumentar la producción de leche las vacas han sido criadas para producir niveles más altos del factor de crecimiento (IGF-I) (hormona del crecimiento) así como de progesterona, estrógenos y otras hormonas, que aparecen en la leche.

Sin embargo, esto no quiere decir que sean niveles peligrosos, ni vayan a causar un efecto perjudicial en nuestra salud.

Los estudios evidencian que algunas de estas hormonas y sobre todo los niveles del IGF-I favorecen el crecimiento y desarrollo infantil, aunque la presencia de  hormonas esteroideas puede ser considerada como un importante factor de riesgo de varios cánceres en humanos.

El cáncer sigue siendo líder entre las causas de mortalidad en todo el mundo. Por eso su investigación hacia un tratamiento o prevención se coloca en primer lugar de muchas investigaciones.

Hasta el momento, la única evidencia sólida que relaciona la leche con un mayor riesgo de cáncer se ha encontrado con el cáncer de colon y recto.

Producción de moco

Otra de las hipótesis sobre los perjuicios de la leche de vaca es que produce moco, sin embargo, no se ha podido demostrar que sea cierto, ni tampoco que no lo sea.

En un estudio, se observó que los sujetos que creían en esta teoría tuvieron más síntomas, independientemente de que tomasen leche de vaca o de soja (efecto placebo).

Uno de los problemas de que no se haya demostrado aún, es cómo medir el moco.

Por otro lado, se ha comprobado que la D-lactoalbúmina bovina estimula la producción de moco en la mucosa gástrica, lo que explica un efecto gastroprotector, pero la pregunta sería ¿ese moco puede pasar a las vías respiratorias? ¿cómo?

Alergia y otros

Por último, hay que tener en cuenta que la leche de vaca también es una fuente importante de alérgenos, pero al igual que ocurre con otras proteínas.

También se ha asociado la leche con riesgo a desarrollar diabetes en personas susceptibles genéticamente al igual que se relaciona un alto consumo de lácteos con la enfermedad de Parkinson.

Pero con estos datos aún queda mucho que investigar para saber qué es lo que realmente aumenta el riesgo de estas enfermedades.

Además, no se ha encontrado evidencia sobre ninguna toxicidad de la leche de vaca, aun siendo un producto altamente consumido a nivel mundial, como comentábamos al inicio.

Conclusión

Como resumen, simplemente me gustaría remarcar que aún queda mucho que investigar, y que las cosas no son blancas o negras.

En la vida real tenemos un amplio abanico de colores, de tonalidades, y con la ciencia ocurre igual. Habrá estudios que pongan la leche o cualquier producto por las nubes y otros que la coloquen en el infierno de los alimentos.

Sin embargo, lo que si podemos sacar en claro, es que hasta hoy en día, el consumo de leche de vaca puede aportar diversos beneficios al ser considerado un alimento muy completo, que al igual que ocurre con todos los alimentos, un consumo excesivo puede tener un papel perjudicial en nuestra salud.

Por ello, mi recomendación es, que si te gusta la leche de vaca la tomes encantado o encantada, de forma adecuada, ya que todo en exceso es malo, y en su forma más natural (leche entera o semidesnatada, yogur natural o griego, quesos, kéfir).

En el caso de que no te guste, no te preocupes que puedes encontrar los nutrientes que nos aporta la leche en otros alimentos, no vas a morir ni enfermar si no la consumes.

Bibliografía

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