Reciclar, una solución para un problema global.

Ya he hablado en otras publicaciones de la importancia que tiene reducir los desperdicios para el medio ambiente. Si empezamos a tomar conciencia de no desperdiciar la comida podemos poner en práctica la regla de las tres R: reducir, reutilizar y reciclar.

Si no puedes hacer grandes cosas, haz pequeñas cosas de una gran manera.

Napoleon Hill

La responsabilidad de evitar una gran cantidad de desperdicios es de los gobernantes que gestionan el país, las empresas responsables de una gran cantidad de desechos y de todos nosotros.

Regla de las tres R: reducir, reutilizar y reciclar

Reducir:

Lo primero que se debe hacer es reducir los desperdicios. ¿Cómo? Muy sencillo, a través de una compra adecuada y una cocina responsable.

Cuando planificamos nuestro menú y con ayuda de las recetas, sabemos de forma aproximada las cantidades que debemos comprar de cada uno de los alimentos e ingredientes necesarios, esto evitará que compremos de más y acabemos tirando la comida a la basura. Las recetas también nos ayudan a cocinar de forma efectiva, controlando los tiempos de cocinado y las cantidades para cada receta.

Reutilizar:

El siguiente paso para evitar un desperdicio de comida es reutilizar los productos que nos sobran.

Como ya hemos visto en el artículo de ”Aprovechamiento de subproductos”, las recetas de aprovechamiento son aquellas que se realizan a partir de otras preparaciones o alimentos que nos han sobrado. Estas preparaciones nos va a ayudar a darle otra oportunidad a aquellos alimentos que aun podemos aprovechar.

Algunos envases de los alimentos también puede reutilizarse, antes de pensar en reciclarlos. Por ejemplo, se pueden realizar maceteros muy originales con las botellas de plástico, comederos para pájaros, envases con cremallera como estuches, y mucho más. Solamente necesitas envases limpios y un poco de imaginación.

Una de las acciones para gestionar los residuos, antes de reciclar, es reutilizar. Se pueden utilizar los envases para realizar otros objetos como maceteros.
Se pueden utilizar las botellas para realizar maceteros. Acción sostenible que se debe realizar antes de pensar en el reciclado.

Reciclar:

Reciclar es el último paso que se debe seguir para aquellos alimentos que no se han conseguido reducir ni reutilizar.

Una vez que hemos conseguido reducir la basura al mínimo, es el momento de separar de forma correcta esos residuos, para que no ocasionen un problema para el medio ambiente, a través del reciclado. El reciclado es el proceso que convierte los desechos en nuevos productos.

Se necesita un conocimiento mínimo sobre qué contenido debemos reciclar en cada contenedor. Con el paso de los años vamos siendo más exigentes con la conservación del medio ambiente y van apareciendo nuevos contenedores para que la separación sea más eficiente.

Reciclado

Reciclar presenta muchas ventajas para la sociedad, entre ellas:

  • Se conservan los recursos naturales, al utilizarse los residuos como materias primas.
  • Se reduce la cantidad de basura generada.
  • Aumenta la vida útil de los envases reciclados.
  • Se reduce el transporte de recolección de basura.
  • Genera nuevos empleos.
  • Los nuevos productos reciclados tienen un menos coste para el consumidor.
  • Reduce la contaminación.
  • Promueve una sociedad de consumo con espíritu crítico.

Contenedores llenos de color.

Contenedor gris de tapa marrón: residuos orgánicos

Cada vez más ciudades están mejorando el sistema de reciclado, mediante el separado de los residuos orgánicos de la basura. Los residuos se utilizan principalmente para la obtención de energía o fertilizantes.

¿Qué son los residuos orgánicos? Son prácticamente todos los restos de comida:

  • Restos de frutas y verduras, carnes y pescados y productos de panadería.
  • Sobras de comida cocinada.
  • Huevos enteros, yemas, claras o cáscaras.
  • Desperdicios de frutos secos.
  • Residuos de mariscos.
  • Posos de café, té e infusiones.
  • Papel absorbente de cocina, servilletas, platos y bandejas de cartón manchados con restos de cocina.
  • Cualquier papel o cartón de celulosa que tenga restos de alimentos.
  • Tapones de corcho.

Contenedor amarillo: envases plásticos y metálicos

Lo ideal sería vaciar y limpiar bien cada producto con restos de comida para realizar un reciclaje efectivo.

En este contenedor incluiremos casi todos los envases que usamos en cocina:

  • Bricks de leche, zumos, vino y otros.
  • Botellas de plástico.
  • Latas de bebidas, refrescos, cerveza.
  • Latas de conservas, metálicas y sin restos de alimento.
  • Tapaderas metálicas de frascos de vidrio.
  • Tapones de plástico.
  • Envases y tapas de yogur.
  • Tarrinas y envases de plástico.
  • Vasos y platos de plástico sin restos de cocina.
  • Bandejas de poliespán.
  • Plástico film transparente y papel de alumino.
  • Vasos de maquinarias espendedoras.
  • Bolsas de red de la fruta y verdura.
  • Bolsas de aperitivos, productos congelados, de la compra.

Contenedor azul: papeles y cartones sin manchar

Este contenedor es el más sencillo de identificar. En él añadimos cualquier papel y cartón limpios y sin partes de plástico, hueveras de cartón, bolsas de papel, papel absorbente de cocina limpio (sin nada de aceite), servilletas y papeles de celulosa limpios, entre otros.

Contenedor verde: vidrio

En este caso hay que tener clara la diferencia entre vidrio y cristal: nada de copas, vasos o similares. Se van a depositar en este contenedor: botellas de vidrio de vino, licores, zumos refrescos, agua, etc, enjuagados, sin tapones y sin etiquetas; también, garrafas de vidrio, frascos de conservas sin tapaderas.

Contenedor gris con tapadera naranja o contenedor de toda la vida

Este es el contenedor de restos, donde se deposita todo lo que no tiene sitio en los otros contenedores.

  • Cualquier residuo orgánico.
  • Papel o plástico encerado (tipo charcutería).
  • Chicles, caramelos, gominolas.
  • Plásticos que no se depositan en el contenedor amarillo (guantes).
  • Pequeños textiles.
  • Utensilios de cocina.
  • Cubertería, cristalería y vajilla en general.
  • Menaje de cocina.
  • Suciedad recogida de limpieza.

Puntos limpios

Los residuos típicos de cocina que no van en ninguno de los contenedores anteriores y que suelen ser los más conflictivos se deben depositar en un punto limpio.

Los productos destinados a los puntos limpios más frecuentes son:

Reciclar: Se debe realizar un reciclado adecuado para que sea efectivo
Se debe realizar un reciclado adecuado para que este sea efectivo.

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